LA GIRALDA DE SEVILLA

 
En el año 1195, el almohade ABU YAQUB YUSUF hizo completar la esbelta torre-campanario que podemos admirar junto a la Catedral de Sevilla.

Los dos tercios inferiores de dicha torre, corresponden al alminar de una mezquita antigua (finales S.XII), durante la época almohade. Mientras que el tercio superior, es una sobreposición de la época cristiana, donde se instalaron las campanas.

                                            

La Giralda, mide 94,69 metros de altura, incluyendo su Giraldillo, que mide 7,69 metros, contando el pedestal al que va sujeto.

Durante siglos, fue la torre más alta de España. Más alta que el propio Big Ben!! 😉

                                       

La torre de la Giralda tiene 35 rampas, que se hicieron para que el sultán, subiera montado a caballo y admirara las preciosas vistas desde el campanario.

Un 29 de diciembre, en el año 1928, la Giralda fue declarada Patrimonio Nacional y en 1987, Patrimonio de la Humanidad.

Su arquitectura atrayente y singular, de forma rigurosamente cuadrangular, con numerosa ornamentación, ha sido fruto de la inspiración para numerosas torres que posteriormente se han diseñado en Estados Unidos, Rusia, y diversos países del mundo.

REPLICAS DE LA GIRALDA

Hay replicas en Kansas city, Badajoz, el hotel Biltmore situado en Miami, un pueblecito de Tarragona, en Carmona, pueblo de la propia Sevilla, la biblioteca de la universidad de Lovaina en Bélgica, incluso en el Madison Square Garden de Nueva York, hubo una réplica de la Giralda desde el año 1890 hasta en 1925.

LAS CAMPANAS DE LA GIRALDA

El cuerpo de campanas, sobre la misma planta de dicho alminar, llega a los 60,45 m de altura. El campanario, consta de 24 campanas, cada una con su propio nombre.

Trece de ellas, llevan el nombre de santos como: San José, San Sebastián, San Laureano, San Isidoro, San Hermenegildo, San Juan, San Pablo, San Pedro, San Fernando, San Juan Bautista, Santiago, San Cristóbal y San Miguel,y nueve de mujeres santas como: Santa Cecilia, Santa Justa, Santa Rufina, Santa Lucía, Santa Florentina, Santa Bárbara, Santa Inés, Santa Catalina y Santa María la Mayor, y los nombres de las dos campanas sobrantes, están asignadas a Todos los Santos y a la Santa Cruz.

                                 

La campana más grande se llama Santa María Mayor, pesa 5.362 kg y tiene más de 2 metros de altura. La más pequeña, es la de Santa Cecilia con sus 138 kg. La más antigua, es la de Santiago, datada en el siglo XV.

18 de las campanas son de volteo y 6 de golpe. Sus toques están programados por ordenador.

EL GIRALDILLO

En lo alto de la Giralda, podemos observar, una veleta, que en su día fue, la escultura de bronce más grande del Renacimiento Europeo.

Contando solo la figura del Giraldillo, sin su precioso pedestal, mide 3,5 metros de altura, y tiene un peso de 1300 kg.

Se puede ver una copia de la escultura del Giraldillo en la entrada de la puerta de San Cristóbal o puerta del Príncipe. Desde donde compraremos las entradas para entrar en la inmensa Catedral.

Dicha replica tiene unos 300 kg de peso, y sustituyó a la original mientras se le realizaban obras de restauración, hasta 2005, donde fue izada nuevamente a lo mas alto del alminar.

Por el hecho de ser una veleta, es por lo que se le da el nombre de «Giralda».

La imagen de el Giraldillo representa a una mujer con túnica, conocida como el triunfo de la fe victoriosa o de la Fe simplemente.

Fue construida en el año 1568 a manos de Luis de Vargas, como diseñador de la escultura, teniendo intervenciones del arquitecto Hernán Ruiz el Joven y el fundidor Bartolomé Morel.

La estatua tiene en la mano derecha un gran escudo que hace de veleta, y en la mano izquierda sostiene una palma. El escudo está unido a una lanza que, en lo alto, tiene la cruz cristiana. También lleva un casco abrazado por una corona.

 

MI OPINIÓN:

En mi opinión, la Giralda es una parte fundamental de la Catedral de Sevilla. Una torre digna de admirar por fuera y recorrer detenidamente por dentro. Se obtienen unas maravillosas panorámicas desde su interior, mirando sus patios, cúpulas y vistas de Sevilla, únicas y dignas de postal.

                                

Subir sus 35 rampas, se hacen amenas al estar tan entretenidos. Yo me pasé el rato fotografiando cada rincón, observando sus campanas y reloj. Deciros también, que justo al final de la torre hay 17 escalones.

                                            
Esta espectacular torre es probablemente el mejor testigo de un pasado árabe en la ciudad de Sevilla.

En vuestra retina, quedará inmortalizada la vista de una ciudad rodeada de arte y cultura. Para mí, la Giralda es una subida obligatoria, y estoy segura de que para vosotros también lo será y la recomendareis con tanta admiración como lo estoy haciendo yo.

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